Diferencias entre el sexo sin amor y enamorado
Diferencias entre el sexo sin amor y enamorado
“No me interesa la otra persona si no estoy enamorado. La paso bien, pero no pasa de ahí. El buen sexo, igualmente, no se diferencia si estoy o no enamorado” Lautaro de Argentina.
“No fue lo mismo. No podía dejar de pensar en mi ex. Estuvo bueno, pero no sentía nada… no lo miraba contenta como con mi ex.” Lucila de México.
“Cuando estoy enamorada tengo ganas de abrazarlo, darle muchos besos, mimarlo… Pues cuando estoy solo por una noche no lo trato dulcemente y además conozco mi forma de actuar y es diferente. Prefiero enamorada.” Luisa de España.
“Enamorada me llena mas el alma. Me siento completa, en cambio, cuando no estoy enamorada es el momento y… nada mas” Bea de España.
"A mi me da igual siempre y cuando, si no es mi novia, no ronque, no babee y se tome un taxi. Si tengo buen sexo, tengo buen sexo.” Mariano de Argentina.
Las opiniones son variadas. Sin embargo, tener sexo enamorado es diferente porque las famosas “mariposas” que aparecen enamorado o el cariño que le sentís a la otra persona hacen del sexo una actividad completamente diferente. Las miradas cambian, los cuidados cambian; son dos cosas diferentes.
Se da cuando una pareja decide tener sexo una noche cualquiera por casualidad. Es sexo circunstancial, sin importancia. La pareja tiene relaciones sexuales solo por placer.
Se trata de la famosa “fija”. Es una persona a la cual tenes reservada para esas noches esporádicas en las cuales queres tener sexo pero no con cualquiera. Sino con esta persona a la cual ya conoces y sabes que te va a hacer pasar una buena noche.
¿Cómo es el sexo cuando uno ya no esta mas enamorado de su pareja? Que complicado ¿no? Salir mucho tiempo con alguien, compartir todo hasta que ese sentimiento que había desaparece y el sexo ya no es lo mismo. Este es uno de los problemas entre el sexo enamorado y no enamorado; porque a pesar de que en algún momento hubo sentimientos, cuando estos desaparecen, el sexo con esa persona no puede convertirse en una actividad placentera porque el sentimiento de nostalgia y cotidianidad ocupa la escena.







